Autor: Róbinson Mira Sánchez, director Centro de Pedagogía

La educación superior debe estar preocupada por muchos problemas, sin embargo, estos son los más inquietantes: transformación de la educación (1), educación en valores, su razón de ser, formación para la paz, fracaso y deserción, bajos niveles de lectura y escritura, individualización de la enseñanza, homogenización de las competencias, políticas educativas nacionales sin continuidad, pruebas internacionales, desempleo, movilidad social, calidad educativa.

El sistema educativo actual no logra generar una masa crítica transformadora de la sociedad, prueba de ello: la corrupción, la politiquería, el narcotráfico y la violencia (2). Estos problemas no los ha podido impactar fuertemente la educación. Se escriben interesantes planes de desarrollo y políticas educativas las cuales no son satisfactorias a la hora de evaluar el tipo de sociedad que se ha construido, incluso hay quienes piensan que Colombia es un “estado fallido” (3).

Lo primero que salta a la vista a la hora de evaluar la sociedad es la escala de valores, la cual regula los comportamientos sociales de los individuos. Esta escala al parecer se desvanece en el tiempo, consolidando el planteamiento de ya hace varias décadas: “hemos caído en una subjetivación absoluta de los valores” (4), lo cual permite que hoy presenciemos con mayor frecuencia actos de violencia, desigualdad, irrespeto, corrupción, deshonestidad, entre otros síntomas de una sociedad en crisis.

Hoy no tenemos resuelto el problema de la paz, tampoco la educación superior se posiciona adecuadamente en los rankings, sin embargo, no debería dejar de pensar en los criterios de calidad al margen de pensar también en qué y cómo contribuir en la formación para la paz. Claramente lo plantea Robert Michel, citado por Pedro Pineda: “Colombia necesita de ingenieros que lean literatura, ingenieros de sistemas que lean historia, donde puedan expandir su espíritu y sus mentes, lo cual les impida estar propensos a caer o participar en el ciclo de violencia histórica de nuestra sociedad” (2).

Colombia no anda bien en el ranking de las mejores universidades del mundo. La inversión en ciencia, tecnología y educación aún no es suficiente para que el país goce de un puesto importante en estas categorías. Los estudiantes cada vez ingresan a la educación superior con una alta deficiencia en sus competencias básicas, específicas y ciudadanas. Lo que dificulta la calidad del avance científico, tecnológico, social y económico.

Estos bajos desempeños se ven observados claramente en el fracaso y la deserción de estudiantes de la educación superior. La deserción universitaria está por encima del 45% (5), donde las principales razones son de deserción están: conflictos con docentes, relaciones afectivas prematuras, comodidad física o emocional, con lo que se puede resumir que los ambientes universitarios no son favorables para los estudiantes.

Profundizando un poco en este análisis se encuentra que en lectura y escritura los estudiantes andan deficientes. Los estudiantes de primeros semestres no saben escribir un ensayo y si lo hacen presentan deficientes niveles de ortografía y caligrafía (6).

A este nivel del problema, la educación superior está obligada a mejorar sus procesos de acompañamiento académico. Esta estrategia se llama: individualización de la enseñanza. Estrategia que aún no toma fuerza en algunas instituciones por muchas razones: recursos, filosofía educativa y formativa, interés, entre otras razones. Pero que cada vez se necesita encontrar la forma de llevar a cabo este cometido si se quiere impactar positivamente el rendimiento académico, la deserción, el pensamiento crítico y las pruebas saber.

Parece ser que cada vez hay un sometimiento a la homogenización de las competencias producto del afán de mejorar los resultados en las pruebas locales e internacionales. En las pruebas locales las universidades están supeditadas a un estándar de pregunta, desconociendo que cada institución atiende poblaciones distintas. Poblaciones de estudiantes que son diferentes en habilidades, destrezas, conocimientos, recursos económicos, entorno social, lo cual conlleva a estar en desventaja en los resultados de las pruebas. No se puede sacar conclusiones tajantes o clasificatorias entre estudiantes de estrato alto y estrato bajo como lo están haciendo los rankings.

La preocupación de los resultados en las pruebas es una política de gobierno que no se sabe si continúe en el nuevo gobierno, puesto que Colombia adolece de políticas educativas de mediano y largo plazo. Este país aún no logra una visión compartida como en su momento lo planteó Teodoro Pérez, uno de los gerentes del Plan Nacional de Educación: “hay falta de visión compartida de país” (7). Y si lo anterior aún no se logra, es un claro indicador que la apuesta educativa aún no es efectiva. Colombia lleva 30 años esperando una política pública de educación superior (8).

Otro gran indicador social de divorcio entre la academia y la economía son los altos índices de desempleo en la región. Por ejemplo, Pereira presenta un nivel de desocupación del 10.1%, sin embargo, este indicador la ubica entre las primeras cinco ciudades con menos desempleo de Colombia. La academia debe seguir analizando la situación laboral de sus futuros egresados. Considerar el fenómeno del cambio de profesiones a futuro. Preguntar: ¿Cuáles serán las futuras profesiones, artes, oficios, funciones, de las organizaciones? Y plantear estrategias de análisis y de acompañamiento formativo que preparen a los egresados para los nuevos retos laborales.

La academia debe tomar acciones que le permitan al estudiante alcanzar niveles satisfactorios de movilidad social. Que pueda tener las habilidades, destrezas y capacidades para continuar su formación y su mejoramiento socioeconómico en comparación con la de sus padres. De lo contrario se hablará ya no de “Colombia un estado fallido”, sino de una “educación de calidad fallida”.

José Fernando Isaza, exrector, plantea el siguiente interrogante: ¿qué universidad tiene la mejor calidad, la que obtiene el mayor puntaje en Saber Pro o la que aumenta la posición entre el examen de ingreso y el de salida? Este análisis, debe partir por definir qué es calidad y para quién. Recuérdese que existen problemas socioeconómicos y una alta desigualdad social;  es importante observar los avances que ha logrado el estudiante desde que ingresa hasta que termina sus estudios, el nivel de empleabilidad que está teniendo cada programa, la seguridad social, ingresos laborales, y la deserción por cohortes, costos económicos, y su relación con los ingresos económicos percibidos (9). En suma, la calidad obedecerá al grado de satisfacción que manifieste el estudiante, la familia y la sociedad con los programas ofrecidos por las instituciones educativas.

Referencias

1. Gonzáles, Oscar. Escuela de Padres con Talento. Los 10 problemas que más me preocupan de la educación actual. [En línea] 04 de Noviembre de 2014. http://abcblogs.abc.es/escuela-padres-talento/2014/11/04/los-10-problemas-que-mas-me-preocupan-de-la-educacion-actual/.

2. Pineda, Pedro. Semana.com. ¿Pueden los rankings medir la educación humanista y para la paz? [En línea] 12 de Junio de 2016. http://www.semana.com/on-line/articulo/ranking-de-universidades-en-colombia/508306.

3. Reyes, Fernando. Actualidad RT. ¿Es Colombia un Estado Fallido? [En línea] 12 de Agosto de 2015. https://actualidad.rt.com/opinion/fernando-reyes/182836-colombia-estado-fallido.

4. Candamil, Tafur, Jairo. El Tiempo. PROBLEMAS QUE ENFRENTA LA EDUCACIÓN. [En línea] 06 de Febrero de 1996. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-365611.

5. GUIA ACADÉMICA.COM. Estrategias para que no renuncies a la educación superior. [En línea] 16 de Mayo de 2016. http://www.guiaacademica.com/educacion/personas/cms/colombia/pregrados/2016/ARTICULO-WEB-EEE_PAG-16596413.aspx.

6. Semana.com. Universidades. Mediocres niveles de lectura y escritura entre los jóvenes colombianos. [En línea] 30 de Diciembre de 2016. http://www.semana.com/educacion/articulo/bajos-niveles-de-lectura-en-universidades-de-colombia/506165.

7. El Tiempo.com. Expertos en educación piden continuidad en las políticas públicas que se crean para ese sector. [En línea] 24 de Mayo de 2010. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-7722748.

8. Nuñez, Francisco. El Observatorio de la Universidad Colombiana. [En línea] 23 de Mayo de 2017. http://www.universidad.edu.co/opinion/index.php/14536-mas-de-30-anos-esperando-una-politica-publica-en-educacion-superior.

9. Isaza, José, Fernando. El Observatorio de la Universidad Colombiana. [En línea] 11 de Junio de 2017. http://www.universidad.edu.co/opinion/index.php/14543-saber-pro-es-insuficiente-para-definir-la-calidad-educativa.

 

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