Las máquinas incubadoras son equipos que permiten llevar este proceso de forma artificial creando un ambiente adecuado para los huevos fértiles, este artefacto está diseñado para manejar temperatura y humedad similar a la que proporcionaría un ave en fecundación y así desarrollar los embriones sin mayores complicaciones, por eso con estas condiciones, hay que garantizar desinfección , energía permanente y termómetro en buen estado para medir la temperatura requerida.
En UNISARC contamos con una máquina marca Masalles, la cual funciona desde hace más de 15 años de manera eficiente, en ella se han incubado huevos de codorniz, patos, gansos y por supuesto gallinas, con un alto porcentaje de efectividad.


Para Jorge Andrés Alzate Rodríguez, profesor de UNISARC, la máquina incubadora es muy útil a pesar que en la actualidad existen tecnologías más modernas, contar con este dispositivo ha permitido a los estudiantes conocer el proceso embrionario de los pollos, el cual va muy unido a la técnica de la ovoscopia (técnica para observar la parte interna del huevo), para de esta manera determinar los estados del embrión, observar cada etapa del huevo y apreciar cómo se va transformando, dice nuestro docente.
Además de lo anterior, los encargados deben estar muy atentos al tiempo del proceso en el cual después de 21 días, los huevos deben eclosionar sin inconvenientes, los que no , se les hace un proceso llamado embriodiagnosis, que consiste en mirar desde una visión técnica la etapa en la que hubo mortalidad del embrión y así corregir para un próximo proceso. A los pollos recién nacidos se les hace un cuidado especial también durante 21 días para luego integrarlos con otras aves en los galpones.


Finalmente, para el profesor Jorge Andrés, la intención es poder contar con más máquinas incubadoras y así trabajar los huevos de gallinas criollas desde una producción más comercial

